¿Qué enseña la ciencia acerca de la atracción física?

Word Press

Por Mario Medina 


Un trabajo académico del portal web de zschimmer-schwarz.es aclara que la tormenta de sentimientos que se libera cuando dos personas se gustan, tiene su origen en un enamoramiento químico. El cuerpo humano es un organismo que reacciona químicamente. En el caso concreto de la atracción física, cuando las personas se atraen el cuerpo empieza a segregar compuestos químicos en grandes cantidades. Como resultado, las personas sienten diversas sensaciones, entre ellas: un subidón de energía, excitación y felicidad o, por el contrario, el bajón más absoluto y doloroso.

En la investigación se compara al amor con una droga. Concluye que la química del amor puede hacer que incluso las personas, como se dice en España, hagan el papel de mono, que es lo mismo que actúen de manera poco racional. De hecho, estas respuestas son muy similares a las que producen la cocaína, los opiáceos y los trastornos obsesivos compulsivos.

Toda relación empieza con un chispazo. Como una carga de corriente que se traspasan el uno al otro. El artículo citado haciendo referencia a ese chispazo inicial, dice que las personas se sienten atraídas por aquellos individuos que poseen sistemas inmunitarios diferentes al suyo. Es decir, la atracción y todo el proceso químico permiten accesar, a través del sistema inmunitario a la vida de la persona que se pretende.

De no haber atracción química de parte de una de las personas involucradas, su sistema inmunitario le enviaría señales a su cuerpo, a fin de que este pueda rechazar cualquier pretensión amorosa.

Lo cierto, es que cuando se produce un chispazo entre dos personas, sus sistemas de defensa tienden a desactivarse, a fin de que se pueda producir un acercamiento físico, espiritual y emocional.

El chispazo es el comienzo de todo, un diluvio maravilloso de reacciones químicas que obran en favor de la unión y la verdadera felicidad de las personas.

En el siguiente cuadro podrá visualizar los diferentes químicos que libera el cuerpo cuando se está enamorado:

 

 

 

 

 

 

Dopamina

Es un neurotransmisor que nos hace sentir placer y euforia al estar con la persona amada. Tiene un potente sistema de recompensa y por eso nos crea la “necesidad” de estar con esa persona.
 

 

 

 

 

 

Norepinefrina

Hace que el corazón nos lata más rápido, suba la presión arterial, nos suden las palmas de las manos y nos ruboricemos. Por si fuera poco, da pie a toda esa montaña rusa de emociones que sentimos cuando nos enamoramos y que hace parecer que hayamos perdido la razón.
 

Feniletilamina

Se combina con el resto de compuestos de la química del amor y nos hace sentir increíblemente felices, optimistas y motivados.
Oxitocina La oxitocina nos ayuda a forjar lazos permanentes con nuestra pareja y se libera con el contacto físico.
Serotonina la serotonina nos hace sentir felicidad simplemente por estar al lado de nuestra pareja. Pero, de nuevo al igual que ocurre con una droga, el cerebro se habitúa a la serotonina y busca una dosis mayor.

 

Fuente: zschimmer-schwarz.es

El trabajo de investigación de zschimmer-schwarz resalta que individualmente “es poco lo que puede hacer para controlar quién te atrae y quién no porque el enamoramiento químico empieza en un ámbito invisible e imperceptible”.

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                                     Foto/Lovetoknow    Un beso puro y sincero es una manifestación de amor

Esto me hace recordar una experiencia ajena muy gratificante. Una ex ejecutiva de Empresas Polar me contó cómo fue que se enamoró de su esposo.

“Todo nuestro equipo de trabajo aprovechó un día viernes para ir a la discoteca. Al ritmo de la salsa y el merengue drenamos el stress de muchas jornadas de trabajo. Entre nuestros amigos estaba un conocido mío, un señor que era dentista. Yo lo noté raro gran parte de la noche, estaba nervioso, como si quisiera confesar algo. Entre copa y copa fue dejando que la noche se diluyera. Ya tarde, a punto de retirarme a mi casa, el dentista me llamó aparte, porque según él, iba a decirme algo de mi máximo interés. No bien nos apartamos del grupo, cuando el hombre, sin ton ni son, me agarró y me clavo un fuerte beso que me dejó viendo el cielo y las estrellas. Esa noche descubrí que el muy cobarde tuvo que beber licor para plantarme un beso, porque no tenía el valor para hacerlo sobrio. Por mi lado, al instante del beso sentí una corriente por todo mi cuerpo que me confirmó, que yo sin saberlo me había enamorado de aquel brusco hombre. El amor se había forjado desde hacía mucho tiempo, solo que esa noche obtuve la confirmación que estaba enamorada de él, gracias a que mi negro tuvo la iniciativa de actuar.”

Esta bella experiencia nos enseña que en el amor no hay patrón definido. La interacción entre ellos hizo que poco a poco se despertara la química y el amor verdadero. Ella se enamoró sin darse cuenta. La poesía y la literatura, así como la filosofía han planteado lo repentino que es el amor, porque aparece cuando menos se le espera, y a veces, con la persona que menos se imagina.

Hay una bella canción del cantautor venezolano Simón Díaz que describe lo impredecible que es el amor:

 

Cuando el amor llega así de esta manera

uno no se da ni cuenta

el carutal reverdece,

el guamachito florece

y la soga se revienta.

 

Caballo Viejo del álbum Golpe y Pasaje (1980)

La atracción física es un torrente químico que conduce al amor. Lo importante es hallar a la persona correcta, capaz de despertar todos y cada uno de estos maravillosos sentimientos en usted.

Mientras llega la oportunidad deseada no se desespere. El amor es repentino, pero cuando llega aparece con toda su magia y poder. Haga su parte, y sea digno del privilegio de encontrar al ser amado.

 

 

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